Historia

Desde 1967 hasta el 2004, hemos hecho más de una treintena de exposiciones individuales. Algunas con una notable afluencia de gente. Reus, Barcelona, Manresa, Martorell y este año para celebrar los 50 años del taller, también hemos hecho en Sant Andreu de la Barca, Esparreguera, Molins de Rei y últimamente en Vic. Normalmente con temas monográficos, como el de la Paz, arte y oración, con proyección de video incluida.

Empezamos a intentar trabajar en el oficio de la Cerámica en el mes de diciembre de 1964, hace ya 50 años, después de haber hecho dos cursos en la Escola Massana de Barcelona, y de haber trabajado un poco en algunas empresas del sector.

 

Los inicios, evidentemente, fueron difíciles. La cerámica tiene una técnica muy amplia y compleja: hornos, esmaltes, torno, moldes, varios tipos de barro, formas diferentes de reproducir las piezas: colatge, pulsar, modelar ..., Y, cuando se trata de artesanía, a cada taller le toca hacer sus propios descubrimientos. Pero hasta llegar a aquí, la tarea ha sido larga.

Habiendo reducido la venta de ornamentos litúrgicos, después del Concilio Vaticano II, y buscando por decisión comunitaria otras formas de ganarnos el pan, se enfocó el taller como un trabajo para la comunidad, no la promoción artística de algunas personas concretas. Por ello, pasados ​​los primeros aprendizajes, nos pareció oportuno aceptar la oferta de un mayorista ya que en ese momento trabajábamos allí casi 30 monjas. Como simultáneamente habíamos adaptado como tienda un pequeño espacio de nuestro monasterio, cuando nos pareció que podíamos prescindir de él, nos pusimos por nuestra cuenta. Entre otras razones también nos pesaba mucho el hecho de poder ampliar los temas religiosos, por los que, como es evidente, sentíamos mucha más atracción.

La decisión pronto resultó estimulante. Han sido muchas las personas que, a lo largo de estos años, nos han agradecido abiertamente la tarea evangelizadora a través de la cerámica. Las frases se han hecho famosas, y en la mayoría de casos, se escoge la pieza según el texto que lleva.

Actualmente trabajamos 10 monjas, entre el taller y la tienda. Cada una especializada en su tarea.

 

 

Proceso artesanal

El pintado

Para pintar azulejos usamos la técnica conocida como “de la gota” que consiste en hacer caer una gota al lado de la otra, con pinceles especiales. Las separaciones de los esmaltes se hacen con lo que se llama “cuerda seca”, o sea marcando el contorno de cada color.

Los cálices, jarrones y toda clase de piezas de torno, se pintan con superposición de colores, a fin de conseguir reacciones reductivas, típicas nuestras.

 

Diseños

Todos son propios, con un estilo ya característico de nuestro monasterio. En el caso de que nos traigan dibujos hechos, la condición siempre es que los podamos adaptar según el propio diseño.

Últimamente nuestra intención es ir variando anualmente los modelos. Las últimas creaciones de baja temperatura son en blanco y negro. Y los moldeados de gres dejarlos con el toque de la herramienta y sin poner esmalte.

 

Relieves escultóricos

Todos los moldeados se hacen a mano, y en el caso de piezas pequeñas seriadas, nosotras mismas nos hacemos los moldes a fin de facilitar su repetición.

Los relieves más grandes o piezas únicas, después de diseñar el proyecto, se trabaja a mano el barro de gres sin que quede nada de aire atrapado a fin de evitar que se agriete o explote al cocerlo en el horno.

 

Los hornos

Tenemos dos hornos para los dos tipos de cocidas: la de baja temperatura para azulejos, cálices, botes, etc. Que llega a 960º y la de alta temperatura para los relieves de gres que sube hasta 1250º.

Los hornos cogen temperatura poco a poco, durante todo un día, y necesitan otra jornada para enfriarse.

 

 

Testimoniales

“Cuando una pieza sale del horno ya no te pertenece. En ella he puesto mi sensibilidad, mis percepciones sensoriales, mis opciones, mis reflexiones. Ella me dice algo de mi misma.” 


Cuando me alegro porque una pieza ha salido bonita, es una alabanza. Entonces es un encuentro entre mis manos y las manos de quien lo utilizará y lo disfrutará. Es así como, haciendo del arte oración, como dejando libre nuestra creatividad, nuestra imaginación, nuestra sensibilidad, que se ha ido desarrollando y enriqueciendo con la experiencia de 50 años haciendo cerámica, elaboramos día a día las piezas que ahora ponemos a su alcance.

 

Además de la cerámica, os ofrecemos otros artículos elaborados también de manera artesana: cirios decorados con flores naturales, marca páginas, postales y libros escritos por las monjas de nuestro monasterio.